El resto de mi vida.
No quiero estar medicada el resto de mi vida, pero quiero el resto de mi vida.
Hace poco, mientras vagaba por TikTok, apareció un video con esa frase y sentí algo extraño en el pecho, como si alguien hubiera puesto en palabras algo que llevo años sintiendo.
Desde los dieciséis, cuando me diagnosticaron Síndrome de Ovario Poliquístico, he pasado por más tratamientos de los que puedo recordar. Apenas empezaba a entender cómo funcionaba mi cuerpo cuando recibí la noticia de que, en realidad, no funcionaba como debía. Y que, lamentablemente, no era una condición que pudiera curarse, solo controlarse.
Me tocó ver cómo mi cuerpo cambiaba de formas que no entendía.
El peso que aumentó de repente por el medicamento.
Las manchas que comenzaron a aparecer en mi rostro.
El acné.
Los cólicos insoportables.
La ausencia de mi periodo durante meses enteros.
He estado medicada desde entonces.
Ha llegado el punto en que tomar una simple pastilla se ha vuelto una tortura. En el mismo instante en que la pongo en mi boca, me dan unas ganas horribles de vomitar. Estoy harta. De verdad estoy harta del medicamento. De tener que tomar más de tres pastillas al día, pastillas que sé que no me curarán del todo.
No quiero estar medicada el resto de mi vida, pero sí quiero el resto de mi vida.
Quiero que llegue el punto en que todo esté bajo control.
Que pueda dejar, al menos por un tiempo, las citas constantes con la ginecóloga.
Que pueda volver a disfrutar la comida que me gusta sin sentir culpa, sin sentir que me estoy fallando solo por comer un bocado.
Quiero mirarme al espejo y sentirme bien conmigo misma.
Quiero sentirme bien.
Quiero que deje de doler ser yo.
Ya no quiero preguntarme qué hice mal, por qué yo, o si esto es alguna especie de castigo que merezco.
Quiero dejar de odiar mi cuerpo.
Quiero dejar de odiarme a mí.
Hay días en los que siento que no puedo más. Días en los que quisiera rendirme, dejarlo todo, porque me siento tan cansada, tan harta de esta vida.
Estuve siguiendo una dieta muy estricta durante los últimos meses y logré bajar cinco kilos. Quizá no parezca mucho, pero hacía años que no lograba bajar ni uno solo, por más que lo intentara.
Todo iba bien… hasta que los atracones volvieron.
Y cada vez que pasa, me siento tan estúpida. Cada que como sin parar como si no hubiera un mañana, aun sabiendo que no debería. Me siento culpable cada vez que tomo un jugo o como una maldita galleta.
Todo iba tan bien, y no sé que sucedió.
No sé en qué momento todo mi avance retrocedió.
A veces me siento tan cansada que no quiero existir. Levantarme para ir a trabajar es una tortura. Solo quisiera quedarme en algún rincón, hecha bolita, hasta que las ganas vuelvan.
Hay días en que existir me duele tanto.
Siempre amé mi cabello, y ver cómo cada mañana, al cepillarlo, quedan mechones enteros en el cepillo es demasiado doloroso.
Lo más difícil es que desde afuera parece que todo está bien. Nadie ve el cansancio que se pega al cuerpo como si pesara toneladas. Nadie ve lo difícil que es levantarse cuando sientes que tu propio cuerpo está luchando contra ti.
¿Cuándo dejará de sucederme esto?
¿Cuándo volveré a ser normal?
¿Cuándo volveré a sentirme normal?
No quiero que así sea el resto de mi vida.
No quiero vivir tomando seis pastillas al día, sufriendo con cada medicamento y deseando ser alguien más.
Ojalá sucediera un milagro.
Ojalá mi cuerpo funcionara como debería.
A veces pienso en renunciar a ese “resto de mi vida”.
Quizá no vale la pena.
Quizá no tiene sentido luchar tanto por algo que duele tanto sostener.
Pero incluso en los días en que todo pesa demasiado, hay algo dentro de mí que sigue repitiendo lo mismo:
No quiero estar medicada el resto de mi vida.
Pero sigo queriendo el resto de mi vida.




yo también sufro de POB y la verdad leer esto me conmueve mucho porque es algo que vengo luchando desde los 14 años (tengo 21)
la lucha con la balanza ,que si logro bajar los vuelvo a subir es como un sube y baja. y odiarme por comer ,xq mi cuerpo es así.
las pastillas por ahí me borran demaciado mi memoria y odio ese sentimiento de perdida, pero entendí que con el tiempo uno no debe castigarse por el tipo de cuerpo y sistema que tiene
cuesta demaciado adaptarse a ese pensamiento y una lucha constante con el amor y odio.
te comprendo demaciado hermana ,ojalá poco a poco sane todo❤️🩹
Nunca escuché alguna referencia a Dios de tu estado que mencionas, y eso precisamente es lo que te falta, poner tu Fé en Dios para que te sane orar y pedir a Dios que te ayude, ya que es el único que puede hacerlo modo perfecto ❤️🙏🏻